lunes, 18 de febrero de 2008

Otra de bravas!!!!


Era sábado por la noche cuando unos amigos y yo decidimos salir a cenar. Como todos somos mileuristas (currantes que madrugan, diría Rajoy) decidimos que lo mejor era ir a un restaurante chino.
Nada más llegar y en lugar de salirnos el camarero raudo y veloz y preguntar con una sonrisa en los labios cuantos somos, nos vemos en la barra a la camarera fumándose un cigarro, mientras el cocinero y un ayudante, de brazos cruzados miraban el derby en una televisión que estaba extraordinariamente alta, la maquinita traga-perras que hay en la entrada nos sobresalta.
Nos sentamos en la mesa que nos parece y al cabo de diez minutos llega arrastrando los pies una camarera con cara de estar sufriendo en silencio las hemorroides:
- Qué va a ser- pregunta con desgana mascando un chicle.
- Querríamos cenar, ¿podría traernos la carta? -pregunta el más osado de todos nosotros.
- ... la carta? ya... Xiao-li traéles la carta!!!!
Y nos deja con la palabra en la boca, diez minutos más tarde llega un camarero sudoroso, con la camisa por fuera y cara de "no me toques los cojones que mi equipo va perdiendo".
El resto de la noche fue muy similar, platos que tardaban y estaban frios, el vino que llegó cuando íbamos casi por los postres, equivocaciones en la cuenta... uffff fue una noche espantosa.
Al salir le pregunte a la chica que seguía fumando tras la barra qué había motivado este cambio de actitud, como podían haber dejado de ser amables, serviciales, respetuosos, rápidos y eficientes...



¿Qué no te has enterado, guapa? Es por el contrato de Rajoy, hemos de adaptarnos a las costumbres españolas, nadie quiere volver a China ...
¡¡¡otra de bravas!!!

1 comentario:

beatriz dijo...

Si en algún bar de "inmigrantes" nos trataran como nos tratan en algunos sitios "tipical spanish" seríamos capaces de poner una denuncia en el juzgado de guardia. Muy bueno!!